jueves, 14 de febrero de 2013

Après moi, le déluge

Días de piel permeable
de luz espesa
de oscuridad sorda.

Días de palabras
con absurdo dosaje
o
condenadas por las lenguas
a no existir.

Días de espera amarga
de incertidumbre, de ansia
de espinas que no saben
no herir.

Días y días y días
que sólo eso son.

Miniaturas de un ciclo
de milenario misterio,
renovación
y devenir.

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