imaginar qué es aquello que tan celosamente esconde entre pliegues rosados y suaves flores. se da cuenta de lo obvio, lo percibí en su gesto. pero no parece inquietarle, más bien todo lo contrario. Me estremezco solamente al pensar en que la transmisión de pensamientos fue posible y que las imágenes tan vívidas en mi mente se hicieron adivinables...
no me interesa ni su nombre ni sus años ni por qué hubimos de cruzarnos en ese viaje, en todo lo que puedo pensar es en el roce de su blusa, otra vez la blusa, que desde este nuevo ángulo me deja vislumbrar un poco de piel tersa y distante pero a la vez floreciente de mil magnolias. nuestros brazos se rozan. ahora es piel contra piel, alma con alma
ya no hay dudas, lo adivinó
o fue un artilugio vil? yo la vi o ella me vio? seduje o fui seducida?
suena el timbre del colectivo, la puerta se abre y ella baja, y con ella se baja lo fresco
todo está igual