Te escribo porque siempre te estoy pariendo
con los dedos, con la lengua
y el cuerpo.
Te escribo porque nunca vas a nacer.
Te escribo porque te desvanecés
antes de que vea
que estás ahí
queriendo existir.
Te escribo, porque así
puedo ver un poco, un poquito
de vos.
Desde tan cerca y tan adentro
que parece ser lejos.
Te escribo como forma de constatar
que seguís ahí.
Te siento.
Te vivo.
Te soy.
Te amo.
Te escribo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario