No no, no está mal. Pero puedo preguntar COMO llegaste hasta el? xD
ah, yo había pensado otras formas más complicadas xD Me llamó mucho la atención porque lo abrí esta semana. Supongo que sólo es otra casualidad... casual.
viernes, 29 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Come into my world.
La clase de hoy merecía ser titulada: "Síndrome del túnel carpiano: Cómo adquirirlo prematuramente."
Oh si, no hay nada que 4 horas de dibujo analítico no puedan curar.
Valor, valor, VALOR! miro alrededor y es todo lo que veo. *emoticonoquegiradesesperadamentesobresueje*
Nota: Recomiendo no ampliar las imágenes. En la vida real recurriendo a la perspectiva visual, podemos apreciar un mayor parecido a la realidad en cualquier trabajo (figurativo) si se lo aleja de la vista. Al contar sólo con dos dimensiones en el plano virtual, blah, you can deduce it.
Oh si, no hay nada que 4 horas de dibujo analítico no puedan curar.
Valor, valor, VALOR! miro alrededor y es todo lo que veo. *emoticonoquegiradesesperadamentesobresueje*
Nota: Recomiendo no ampliar las imágenes. En la vida real recurriendo a la perspectiva visual, podemos apreciar un mayor parecido a la realidad en cualquier trabajo (figurativo) si se lo aleja de la vista. Al contar sólo con dos dimensiones en el plano virtual, blah, you can deduce it.
domingo, 24 de abril de 2011
lunes, 18 de abril de 2011
Escrito a mano, por Guillermo Jaim Etcheverry.
¿Cuánto hace que no experimentamos el placer de recibir una carta manuscrita en letra cursiva? La caligrafía es una habilidad humana en rápida extinción, porque ya casi no se enseña en las escuelas.
En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía.
En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros.
Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología, la pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar.
En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.
Por su parte, el escribir en letra de imprenta implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración.
Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.
Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable. Los sistemas de escritura deberían convivir, precisamente por esa calidad que tiene la grafía de ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas. Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo.
Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta. Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere.
En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva.
Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time , titulado Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos suplantado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia.
La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer. Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo...
En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía.
En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros.
Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología, la pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar.
En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.
Por su parte, el escribir en letra de imprenta implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración.
Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.
Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable. Los sistemas de escritura deberían convivir, precisamente por esa calidad que tiene la grafía de ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas. Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo.
Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta. Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere.
En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva.
Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time , titulado Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos suplantado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia.
La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer. Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo...
viernes, 15 de abril de 2011
-Un día le hice un chiste sobre una situación hipotética e improbable y no se rió, me explicó todas las razones por las cuales eso que había dicho no podía pasar. Me saqué tanto que le grité: "Uy pibe... Sacate la escuadra de la cabeza un ratito!"
-Jajaja, y qué te contestó?
-Nada, no me entendió.
-Porque se dejó la escuadra puesta, claramente.
-Claramente.
-Jajaja, y qué te contestó?
-Nada, no me entendió.
-Porque se dejó la escuadra puesta, claramente.
-Claramente.
Cosas que sucedieron/hice por primera vez en mi vida el día de hoy:
-Producirme (bah, vestir menos zaparrastrosapiojosa que de costumbre) para ir a trabajar.
-Ser despedida (y devuelta a la desocupación).
-Tener que enviar un telegrama por correo. Mejor aún, un telegrama de intimación a mis exempleadores reclamando mi indemnización correspondiente.
-Ser despedida (y devuelta a la desocupación).
-Tener que enviar un telegrama por correo. Mejor aún, un telegrama de intimación a mis exempleadores reclamando mi indemnización correspondiente.
miércoles, 13 de abril de 2011
-
Hoy me dolés un poco. En la cabeza y en las manos que se aprietan buscando sentirte. Me dolés, pero no es nada grave.
Me pesás. Hoy te llevo como una carga indeseable, un equipaje prescindible y paradójicamente ausente. Ausente... Es un decir, porque ahí estás, te veo, y si me estirara lo suficiente podría tocarte.
No es nada serio, pero a pesar de que estás y de que eso debería bastar no paro de extrañarte.
Quizás en algún punto a vos también te hace falta algo de mi que yo ya no puedo ser, y sería bueno saberlo pero no sabemos preguntarnos esas cosas hoy.
Quizás sea mejor dejar todo así; dejar lo oscuro y lo dulce cada cosa en su cajita, porque esto que siento es sólo por hoy.
Sólo por hoy, no hay reintegros ni satisfacción garantizada.
Me pesás. Hoy te llevo como una carga indeseable, un equipaje prescindible y paradójicamente ausente. Ausente... Es un decir, porque ahí estás, te veo, y si me estirara lo suficiente podría tocarte.
No es nada serio, pero a pesar de que estás y de que eso debería bastar no paro de extrañarte.
Quizás en algún punto a vos también te hace falta algo de mi que yo ya no puedo ser, y sería bueno saberlo pero no sabemos preguntarnos esas cosas hoy.
Quizás sea mejor dejar todo así; dejar lo oscuro y lo dulce cada cosa en su cajita, porque esto que siento es sólo por hoy.
Sólo por hoy, no hay reintegros ni satisfacción garantizada.
sábado, 9 de abril de 2011
VOID II
No era así, no era que estaba en un pozo despoblado de creatividad; digamos que en un momento dado agarré por otra calle y en esa calle no hay grafismos, hay Sol, Si, Re, Do (alguien se llevó el Do) teclas, cuerdas, y la voz y el amor y el amooooorrrrrrrr olvidado hace tanto y vuelto a recobrar porque sigue escrito en esas partituras amarillentas.
Usted está aquí.
Usted está aquí.
martes, 5 de abril de 2011
Regresó! y con su pito en una caja!
Justo cuando me preguntaba qué era de la vida de Justin Timberlake, mi amor platónico durante mis años preadolescentes...
(Quisiera tener pito para hacer eso, entre otras cosas.)
(Quisiera tener pito para hacer eso, entre otras cosas.)
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