-Un día le hice un chiste sobre una situación hipotética e improbable y no se rió, me explicó todas las razones por las cuales eso que había dicho no podía pasar. Me saqué tanto que le grité: "Uy pibe... Sacate la escuadra de la cabeza un ratito!"
-Jajaja, y qué te contestó?
-Nada, no me entendió.
-Porque se dejó la escuadra puesta, claramente.
-Claramente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario