Hoy me dolés un poco. En la cabeza y en las manos que se aprietan buscando sentirte. Me dolés, pero no es nada grave.
Me pesás. Hoy te llevo como una carga indeseable, un equipaje prescindible y paradójicamente ausente. Ausente... Es un decir, porque ahí estás, te veo, y si me estirara lo suficiente podría tocarte.
No es nada serio, pero a pesar de que estás y de que eso debería bastar no paro de extrañarte.
Quizás en algún punto a vos también te hace falta algo de mi que yo ya no puedo ser, y sería bueno saberlo pero no sabemos preguntarnos esas cosas hoy.
Quizás sea mejor dejar todo así; dejar lo oscuro y lo dulce cada cosa en su cajita, porque esto que siento es sólo por hoy.
Sólo por hoy, no hay reintegros ni satisfacción garantizada.
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