Hace tiempo que se tendría que haber escrito esta entrada (más o menos unos tres años para ser más o menos exactos), pero evidentemente no fue escrita. De todos modos no es necesario que lo haga, pero tengo un sopor etílico alucinante y también tengo ganas de bienvenirlos a todos.
Este espacio hace las veces de pensadero particular, de depósito de ideas, divagues y reflexiones de distinto tipo que, por alguna razón que no busco entender, me gusta compartir anónimamente (y no tanto, porque ella me desenmascaró y ya sabe y también no sabe quién soy) con cualquiera que guste pasar a leer.
Aquí se alojan en primera medida los productos clasificados como "poco significativos" que justamente por pertenecer a esa categoría necesitan ser rescatados del proceso natural de producción>olvido que sufrirían de seguir habitando la máquinaperfectadeolvidarcosas que vendría a ser mi mente.
La mayoría de ellos son frases, palabras sueltas o hasta anécdotas que me sirven de anclaje para, a su vez, no olvidar otras cosas que es posible que no aparezcan publicadas aquí. O es posible que sí, pero camufladas.
Y la otra categoría es la de los divagues de tipo gráfico que mayormente son gráficos (?)
Y están numerados.
La necesidad de no olvidar lo que es aceptablemente olvidable no sé bien de dónde viene. Bah, si, ahora que lo pienso, creo que por fin encontré algo para coleccionar: cosas olvidables. Siempre quise coleccionar algo y nunca supe qué.
En fin, no van a encontrar cosas interesantes acá, sólo cosas que podrían haber sido producto de cualquier mente pero que en este caso se materializaron (o algo parecido) en la mia.
Releyendo esto da la impresión de que si, pero cualquier indicio de que todo lo aquí posteado en el pasado y en el futuro tiene un hilo conductor, es falso. No se deje engañar, querido lector.
Dicho esto, les doy la bienvenida a los que ya leían, a los que van a leer y también a los que no leyeron ni leerán nunca este espacio.
Siéntanse como en mi casa.
4 comentarios:
hola. gracias por la bienvenida. Lei casi todo (o todo menos lo que no entendí por propia limitacion). me gusta! filoso por momentos.
tendria que hacer algo parecido, tengo cosas para contar o secretos que no quiero contar...
no se si tendré la contancia...
en mi opinión no sirve de mucho obligarse a ser constante con estas cosas, y menos si tenes cosas que contar pero no estas muy seguro/a de si hacerlo público o no. Hay que dejar que salgan a su propio ritmo. Capaz salen de a poco o todas juntas, pero no importa, hay que dejarlas fluirrrrrrr.
Gracias por leer y bienvenido/a de vuelta.
de nada.
algo hice ayer, pero no estoy orgulloso de lo que quedo. Asi que o bien borro los post o bien hago otro blog y dejo que muera solo el anterior. Soy hombre.
Publicar un comentario