Como si fuera por un azar premeditado por algún dios caprichoso que aburrido de la perfección y la calma abusa de su poder; nuestros senderos que hasta este preciso instante atravesaban el campo paralelos y distantes, ahora zigzaguean, se cruzan, se rozan, se miran, se chocan, están en un constante espasmo kármico. Tu lado del paisaje, violáceo. Bajo la misma atmósfera, mi lado se tiñe de rojo sangre.
-vos lo pensaste, o fui yo? o fue él?-
Ya no es hora de cuestionar la ley de atracción. Estamos en el juego, y hay que jugar.
Y por qué? esa no es la pregunta correcta. Y para qué? Busco la carta que me de esa respuesta.
it's your turn now.
No hay comentarios:
Publicar un comentario